
Tomado de Kaosenlared
150 años de la publicación del libro “El origen de las especies” y 200 aniversario del nacimiento de Charles Darwin.
El pasado verano tuvieron lugar en el Monasterio de Poblet, a unos 40 Km de la ciudad de Tarragona, unas jornadas de estudio sobre ciencia y teología, organizadas por la Pontificia Universidad Gregoriana como curso de especialización en Ciencia y Filosofía. Dichas jornadas estuvieron centradas en la teoría de la evolución, y aunque la asistencia a las mismas requería de matrícula e inscripción, la última sesión era abierta al público en general. El título de la misma: “Pensamiento y Fe ante el Evolucionismo”.
Evolucionismo ante la iglesia: no todo es creacionismo
Si bien no soy especialista en genética y evolución, aunque sí biólogo de formación, procuro mantenerme al día en los avances de estas disciplinas, y la universidad digámosle “laica” (por contraposición a la “pontificia” o religiosa) y las publicaciones científicas reconocidas han sido siempre mis fuentes de conocimiento. Considerando que dudar del evolucionismo a estas alturas de la Historia equivale a seguir afirmando que la Tierra es plana, no deja pues de asombrarme el auge experimentado los últimos años por el llamado creacionismo o teoría del “diseño inteligente”. No obstante, como a muchas otras personas, supongo, toda la información sobre estos despropósitos pseudocientíficos que me ha llegado, lo ha sido siempre indirectamente a través de medios de comunicación, y supuse que quizás estas jornadas serían una oportunidad para un encuentro en persona con sus defensores, los creacionistas. Y aunque difícilmente yo podría disuadirles de sus creencias a base de razonamientos si se llegara al caso de un debate, supuse que siempre podría ser divertido escuchar sus disparates en directo. Así pues, movido por la curiosidad, decidí acudir. Paso a detallar el desarrollo de las charlas, y ya anticipo que todas mis sospechas resultaron infundadas.
La conferencia central de la jornada se titulaba “Ciento cincuenta años desde la publicación de ‘El origen de las especies’: la evolución del darwinismo”, corriendo a cargo del profesor Massimo Stanzione de la Università degli Studi di Cassino. En ella se comentó que el darwinismo significó un auténtico desafío a las religiones reveladas, admitiendo que les ha supuesto un replanteamiento teológico profundo. Se reconoció la teoría de la evolución como una teoría científica verdadera, es decir, que cumple con todos los requisitos para serlo: no es incoherente, es un modelo ontológico, es aplicable, descriptiva, evidenciable y predictiva. Asimismo se aclaró, correctamente a mi entender, que la selección natural no es una ley natural, como puedan serlo las leyes de Newton, sino que debe definirse como un principio descriptivo universal. También se hizo hincapié en la validez actual de la teoría de la evolución, no por sí misma, sino porque como modelo es el mejor que tenemos para explicar las características que observamos en los seres vivos. Es más, se destacó que, de hecho, no existe otro modelo que sea una alternativa seria a la evolución.
A continuación se pasó a comentar aspectos del darwinismo que podían conciliarse con conceptos morales. Por ejemplo, el altruismo representa claramente una ventaja evolutiva para una especie como la humana, tan altamente socializada y con una fuerte dependencia de la herencia cultural, es decir, no transmisible genéticamente. Se criticó el uso perverso que se ha hecho del darwinismo para justificar ciertas doctrinas, como pueden ser el racismo o el marxismo, aunque reconocieron que Darwin y su teoría no pueden separarse de la época en que nacieron, mediados del siglo XIX, en la que era patente cierta pretensión de supremacía de los colonizadores europeos blancos hacia el resto de pueblos humanos. Como colofón de la conferencia se reiteró la validez biológica de la evolución, que nadie discute, tan sólo los mecanismos por los que actúa pueden ser, y de hecho son, objeto de debate y replanteamiento a medida que la genética, la biología comparada o la paleontología nos aportan nuevos conocimientos.
Tras la conferencia tuvo lugar una mesa redonda presidida por el profesor Ludovico Galleni, de la Universidad de Pisa, actuando como ponentes el ya citado profesor Massimo Stanzione y el Dr. Manuel García Doncel, catedrático emérito de Física Teórica de Partículas Elementales e Historia de las Ciencias de la Universidad Autónoma de Barcelona. En esta segunda parte de la jornada se trató del darwinismo bajo el punto de vista teológico, comentando las propuestas de diferentes filósofos y pensadores, como Teilhard de Chardin y Karl Popper, entre otros. Como piedra angular del debate, se aseguró que el teísmo no niega el evolucionismo, y es más, ni tan sólo le supone ningún obstáculo, ya que incluso puede solucionarle ciertos conflictos morales, como por ejemplo la existencia del dolor y del sufrimiento, toda vez que bajo el punto de vista evolutivo son tan sólo mecanismos adaptativos necesarios para la supervivencia, y no castigos divinos. El coloquio transcurrió con la exposición de diversos argumentos que pretendían armonizar cuestiones de la fe, no sólo con la evolución, sino con el hecho todavía más crucial de la hominización.
Sin que sea la intención de esta reseña el acabar pareciendo un panfleto divulgativo de la espiritualidad cristiana, sí que estimo oportuno comentar un poco la línea argumental seguida en la exposición, teniendo siempre en cuenta que abandonamos el campo estrictamente científico para adentrarnos en puras manifestaciones metafísicas. Así pues, la corriente principal de las disertaciones fluyó bajo la idea que identifica la evolución misma como la llamada creadora de Dios. En otras palabras, Dios creó el mundo, o su inicio, pero no acabó la obra, que aún continúa. La evolución es parte misma de la Creación, y el hombre es a su vez entidad creada y creadora, siendo su deber el mejorar la Creación que Dios inició. Las ideas del ser humano lo enriquecen, y en consecuencia enriquecen el Universo, en un efecto de trascendencia y autosuperación. La evolución sería, pues, la Creación continua, la aparición perpetua de novedad, tras la cual está siempre Dios. Se considera que la evolución no se limitaría al darwinismo, sino que se contemplaría como un concepto universal que incluye la evolución cósmica, la biológica y la humana. Entonces, la aparición de la vida sería la creación de una realidad nueva, obra de Dios, y la hominización representaría la aparición de un ser espiritual, otra realidad nueva obra de Dios. Es más, en la evolución humana estaría implicado el camino de Cristo, a través del cual Dios revela su intención. La Iglesia también busca cabida en el evolucionismo para el Espíritu Santo, considerándolo el elemento interrelacionador entre Dios y la riqueza de su Creación, el Espíritu como fuente de todo lo que es nuevo. Es muy posible que para muchos lectores todo este conjunto de pensamientos no pasen de ser simples entelequias o especulaciones sin sentido, pero ello no seria importante, el dato fundamental a destacar se encuentra en el énfasis puesto por la Iglesia para adaptar la religión a la ciencia, a los hechos, y no al revés, como pretenden los creacionistas. Como conclusión final se afirmó que la evolución, no sólo no es en ningún caso un problema para la teología, sino que le ofrece una fuente de inspiración.
Hasta aquí, pues, este resumen de las jornadas, que he creído oportuno comunicar porque de algún modo me resultó gratificante conocer de primera mano que no siempre la cuestión religiosa acaba derivando en la negación de la evidencia científica, la irracionalidad y el oscurantismo. Debo suponer que la posición de la Iglesia ante la evolución es la misma que la de la Universidad Pontificia, expuesta en esta reseña, una posición que estimo más o menos razonable, alejada de las veleidades pseudocientíficas predicadas por los creacionistas y otros extremismos del cristianismo. En tal caso, quizás podría reprocharse a la Iglesia que debería esforzarse algo más en favorecer el oportuno descrédito de la teoría del “diseño inteligente” ante la sociedad. Es más, si los creacionistas no atienden a razonamientos científicos, como es de esperar de quien niega los hechos, es posible que atiendan a argumentos teológicos para hacerles desistir de su postura.
Por otra parte, ya fuera de la reseña sobre las jornadas pero continuando con las maneras de combatir el creacionismo, quisiera mencionar una crítica letal contra los argumentos del “diseño inteligente” que en su momento leí, y procedía de un cura, precisamente. Y afirmo que la crítica era tan demoledora porque era teológica, no científica, apuntando directamente a la base misma de la fe. El señor reverendo en cuestión discurría de la siguiente manera: Dios está infinitamente por encima de la mente humana, por tanto, afirmar que podemos deducir la existencia de Dios a través de un supuesto “diseño inteligente” del Universo, significaría que Dios estaría subordinado a los simples razonamientos humanos, y poner al hombre por encima de Dios es la mayor de las blasfemias. Curioso e interesante, opino. Sería irónico que el creacionismo pudiera acabar siendo víctima de su propio fundamento.
El Escéptico Digital – Edición 2009 – Número 2 (228) ESPECIAL 150 AÑOS DE LA PUBLICACIÓN DE «EL ORIGEN DE LAS ESPECIES
Evolucionismo, creacionismo y cristianismo católico
Pues sí, inteersante artículo. Los teólolgos del catolicismo tratan de adaptar la magia..superchería….y demás elementos irracionales, al mundo de la razón. Y lo hace cuando llega el momento en que pierde adeptos irremediablemente. Supongo q es una manera de conciliarse con una humanidad menos ignorante y con un `poquito más de cultura, y así parecer una cosa moderna y que no se le escapen todos los corderos del rebañoo. En fin, cuando todavía tenía el dominio de las mentes y los cuerpos de las personas (en España no hace demasiados años) no hacía este tipo de reconociemientos y, usando mano dura encarcelaba, torturaba o asesinaba a quies defendían la ciencia sobre la sinrazón.
Se trata sin duda del mismo lobo que ahora trata de vestir pieles de cordero. Además tratan de conciliar la razón con la sinrazón como si elo fuera posible. En la evolución no cabe ningún rollo creacionista o pseudocreacionista, no cabe la figura de Dios. Y no digo ya del espíritu santo, vamos, ya de risa la cosa. Si es que hay que ser ridículos!!
Los otros son peores sin duda, aq no por ello menos dignos. Al fin y al cabo no tratan de hacer cuña en la razón tratando de acomodar y hacer razonables sus supercherías. Creen en la sinrazón y la defienden lat cual. Peus bien, burros pero dignos. Lo malo es que algunos son realmente mjy malos. Prefiero noi opinar de los adventistas españoles y otros grupos, pero los made in USA son gente muy peligrosa. Integristas fundamentalistas e intolerantes supremos. Gente mala donde las haya. Entre ellos se entremezclan la ortodoxia más beligerante de la iglesia con la ultraderecha y los grupos racistas. Un cóctel explosivo que sin duda continúa haciendo mucho daño en las mentes…y en los cuerpos de muchos norteamericanos.
Evolucionismo, creacionismo y cristianismo católico
Estando de acuerdo en gran parte con las críticas que haces a la Iglesia Católica y a alguna otra, no comparto tu desprecio hacia el hecho religioso, y me resulta desagradable tu tono macarra insultante. Para otra vez te invito a que defiendas tus ideas con un poco más de respeto a quienes tenemos otras.
Reconciliar ciencia y fe significa simplemente que las teorías racionales que desarrolla y en las que se apoya cualquier religión no nieguen y se opongan a las evidencias que las distintas ciencias han ido y van demostrando. No se quiere decir que todo el cuerpo de cualquier religión pueda llegar a constituir una suma de conceptos científicos empíricos.
Es cierto que la razón no se puede conciliar con la sinrazón. Pero las religiones no son «sinrazones», salvo que se utilice el término como insulto para vituperarlas, o se refiera a alguna afirmación hecha por personas religiosas que contradice las evidencias científicas (por ejemplo que el sol le da vueltas a la tierra y no al revés). Las religiones de hecho también son construcciones racionales en gran medida. La diferencia, o el matiz es que cuentan también -y además- con elementos muy subjetivos que se definen con el término «espiritualidad». Pero no todo lo que no es razón es «sinrazón» o irracionalidad. Recomiendo para entender mejor la idea la lectura de este interesantísimo artículo:
Razón abierta y razón cerrada (Frédéric Lenoir)
Evolucionismo, creacionismo y cristianismo católico
Mis disculpas si alguien se considera insultado. hablar de ridiculez no creo que sea un insulto, ya que cuando el artículo dice «la iglesia busca cabida en el ecvolucionismo para el Espíritu Santo» no creo que smejante disparate se pueda calificar de otra manera. Insisto en que la religión no se basa en NADA RACIONAL por mucho que insistas en ello. Todo lo contrario. La religión se basa en la sinrazón, o en la razón de los ignorantes. Y ni una cosa ni la otra debe considerarse peyorativa. La religión trata de explicar una serie de fenómenos de una manera subjetiva, y lo hace en un momento de la histora humana en que la ciiencia no ha hecho aparición. Esas explicaciones se hacen desde la ignborancia del momento al tratar de explicar determinados fenómenos naturales que resultan incomprensible con los conociemientos racionales del momento. Una vez que la ciencia aparece y empieza a explicar estos fenómenos, la religión debería recular, reconocer sus errores y tendr a desaparecer, pq precisamente la racionalidad es la que la convierte en inservible. Que alguine quiera seguir insistinedo en «las teorías racionales que desarrolla y en las que se apoya cualquier religión…» me parece un total despropósito. Que haya enseñanzas en le nuevo testamento y en libros de otras religiones, que puedan ser muy dignas, no hace de la religión en conjunto un hecho racional, ni basado en la razón. todo lo contrario. La religión no se basa en la razón. De verdad que me parece algo tan obvio, que veo ridículo discutir ese planteamiento. Pero si a tí o a alguine se le ocurren argumentos que o contradigan, estaré muy gustoso de leerlos, siempre que no sean muy largos.
Evolucionismo, creacionismo y cristianismo católico
A ver F., no es mi intención convencerte de nada, ni hablarte de religión ni nada que se le parezca. Simplemente cuestiono algunas de las afirmaciones categóricas que haces.
Dices: “Insisto en que la religión no se basa en NADA RACIONAL por mucho que insistas en ello”. Yo no de dicho exactamente que la religión SE BASE en lo racional. Mis palabras fueron que las religiones desarrollan teorías racionales y se apoyan en ellas. Cualquier religión propone, más allá de su dimensión espiritual que está más allá de lo puramente racional, por ejemplo, un sistema moral que se construye a partir de instancias éticas. También suelen proponer, unas más que otras, códigos para las relaciones entre las personas y para la convivencia en sociedad. En la religión católica por ejemplo la Teología de la Liberación desarrolló mucha teoría en esta línea. Si niegas que estas cuestiones tengan que ver con lo racional, pues ya entonces no nos estamos entendiendo nada.
Dices: “La religión se basa en la sinrazón, o en la razón de los ignorantes.” A eso ya he respondido antes y no me voy a repetir.
Tu punto de vista me resulta fundamentalista. Es un fundamentalismo de lo material y lo racional a ultranza. Es tan fundamentalista y tan ignorante como su contrario. Insisto en que leas el artículo que te proponía en el anterior comentario.
Salut.
Evolucionismo, creacionismo y cristianismo católico
hola, creo que es esteril discutir para consiliar idieas entre personas que tienen fe y quienes no la tienen, por experiencia propia, me he dado cuenta que estas discuciones llevan a que cada parte se encierre en su mundo mas de lo que estaban, esto si que es sin razon. pero bueno, yo solo quiero dar mi humilde opinion sin tratar de convencer a otros.
yo me declaré ateo en mi adolescencia, y ciertamente me basé en la ciencia para la desición que tomé. Pero sentí un vacío espiritual y el catolicismo lo llenó.
atendiendo el tema de este artículo. Creo firmemente que Dios creó todo lo que existe, quien se basa en la ciencia y en la «razón» para negarlo, denigra el propósito de esta, pues si bien se ha demostrado que es muy poco probable, que descendamos de Adan y Eva como narra el génesis. No se ha podido afirmar lo contrario con bases irrefutables.
en mi entender del mundo sin ser un ignorante como lo afirma la opinion hecha con anterioridad. Creo que el génesis que es el libro que genera esta polémica, no se debe tomar literalmente como un hecho irrefutable. Creo que es la forma en que Dios quizó explicar a los hombres de aquel tiempo, que desconocian la evolución, el ADN, y todo concepto científico que conocemos hoy en Dia. Que el creó todo que es lo que importa y la narración del libro mencionado explica metaforicamente como todo pasó.
yo creo y digo creo no afirmo, que he encontrado una fórmula en la que concilio mi profunda fe con lo que la ciencia ha demostrado y lejos de alejarme de Dios la ciencia me explica cuan grande es Dios, aunque Ateos que se creen respaldados por la ciencia, afirmen lo contrario.
pongo un sencillo ejemplo, la ciencia afirma que el universo se creo por el «big bang» una concentración inmensa de energía en una pequeña partícula, que como es bien sabido es solo una teoría y a mi juicio no es nada descabellada. pero que explicación da la ciencia para que esto haya sucedido. pues bien ninguna que sea absoluta, no se sabe, es una teoría. La ciencia es incapaz de explicar todo, no es la verdad absoluta que responda a las preguntas que han intrigado al hombre desde que tiene razón de la existencia, creo que aqui entra Dios.
Al final del Dia cuando una persona reflexiona, se da cuenta de que todo se basa en creer o no creer.
pero quien se basa en la ciencia para dar por hecho que Dios es una mera invensión del hombre para explicar lo que no entiende, debe detenerse a meditar con ese mismo pensamiento científico, que la ciencia no ha podido explicar hasta ahora el porqué de todo, es mas nisiquiera el origen de la vida misma. Si algún día se demuestra que elementos se convinaron para crear una célula y está se dividió y así inició la vida, Yo no dejaré de creer, que fue Dios quien convinó esos elementos para crear la vida.
esto es fe, creer en una verdad por el hecho mismo de creer, suena irracional y quizas lo sea, pero para los que creemos es lo único que se necesita.