
Ver editorial de Tortuga: Atún, militares y piratas
Llevarán rifles semiautomáticos para defender a los atuneros de los ataques.
Vigilantes de seguridad valencianos «lucharán» contra los piratas somalíes
Participarán en la campaña del atún hasta diciembre y volverán a embarcar en verano en diez buques.
Loreto Ochando
Los armadores de los barcos atuneros que faenan en el Índico han contratado a la empresa valenciana Levantina de Seguridad para poder repeler los ataques de la piratería que opera en el océano Índico.
Esta decisión la han tomado después de que el Ministerio de Defensa les instase a contratar seguridad privada tras negarles el apoyo de las Fuerzas Armadas. Los armadores solicitaron el apoyo del departamento de Chacón después de que el Gobierno francés haya mandado cuatro marines -cuyo salario cubren los pesqueros- a cada uno de sus barcos que faenan en la zona.
En el caso español, en cada uno de los barcos viajarán entre tres y cinco personas que velarán por la seguridad de la tripulación. El número de naves que llevarán apoyo externo oscilará entre las seis y las diez, y los nuevos tripulantes viajarán hasta el final de la campaña, en diciembre, y luego volverán en verano.
Según explicó el jefe de seguridad de esta empresa, José Luis Roberto, se está seleccionando el personal que acompañará a los marineros. De momento, el número de vigilantes que se contratará rondará los treinta.
La decisión de aumentar la seguridad se tomó a principios de mes. Varios intentos de asaltos por parte de piratas, armados con AK-42 y lanzagranadas, llevaron a los armadores a replantearse que las tripulaciones viajaran solas. De hecho, los barcos se libraron de ser apresados gracias a que había «mala mar» y todavía no habían soltado las redes.
Gracias a eso y a la velocidad de sus motores, pudieron darse a la fuga de las lanchas que les perseguían.
De momento, sólo han llegado las autorizaciones para dos de los barcos, pero se espera que a lo largo de esta semana lleguen el resto de las autorizaciones.
En cuanto al armamento que podrán utilizar los vigilantes, el Ministerio de Defensa ha dado una autorización más amplía que la que había antes, que sólo permitía llevar abordo revólveres del 38 y escopetas del 12. Ahora, podrán utilizar armas largas rayadas de repetición, es decir, lo que se conoce como rifles semiautomáticos tipo cetme.
Aunque para José Luis Roberto, esta ampliación se queda corta, ya que sus empleados se enfrentan a «armas de guerra» como el AK-47 o los antes mencionados lanzagranadas, que son las que, en un principio, utilizan los piratas del Índico.
En cuanto a las posibles responsabilidades, los vigilantes podrán hacer uso de sus armas ya que son aguas internacionales, y estarán siendo atacados, por lo que se contempla la defensa propia dentro del Derecho Internacional. Pero por si acaso tendrán seguros de responsabilidad civil subsidiaria, así como otro por muerte y accidente para cada uno de los viajeros.
Diario La Razón
Atuneros españoles expoliarán las aguas sin ley de Somalia con la ayuda de mercenarios armados
