Redacción El Salto

Durante la tarde y noche del viernes decenas de vecinos de la localidad murciana de Torre Pacheco comenzaban una persecución racista contra personas de origen magrebí azuzada por agrupaciones de extrema derecha al grito de “iros a vuestro puto país” o “moros de mierda”. Los hechos ocurrieron tras la celebración de una concentración contra la agresión a un vecino de la localidad el pasado miércoles. Presuntamente, los supuestos agresores son de origen magrebí, un mensaje emitido por el partido de ultraderecha VOX y una excusa que está utilizando para emitir mensajes racistas y de odio. En la concentración del viernes se encontraron grupos violentos y racistas como Frente Obrero que portaban carteles con la cara del vecino agredido bajo el lema “ni uno más”; además, también participó de ese encuentro la iniciativa de extrema derecha Deport Them Now, que azuzó el ambiente con llamadas a prender fuego a “establecimientos como teterias y kebabs”.

Estas dos organizaciones fueron parte de las impulsoras para que se produjese la persecución a las personas migrantes que habitan la localidad. La Guardia Civil ha anunciado un refuerzo en su presencia en la localidad tras el episodio de violencia de la pasada noche. A pesar de la persecución, agresiones e intento de acceder a los domicilios de las personas perseguidas, las fuerzas policiales no han comunicado que se produjera ninguna detención.

Los grupos extremistas locales y nacionales están organizando “cacerías al migrante” en los próximos días. Líderes de la ultraderecha como Daniel Esteve, dueño de Desokupa, han anunciado en sus redes sociales que “nos vamos a Torre Pacheco a poner orden, os vamos a enseñar que nuestros abuelos no se tocan, ¿quién se apunta?”. Lejos de condenar los linchamientos, el partido de ultraderecha VOX ha organizado durante la mañana del sábado una concentración frente al ayuntamiento para echar más leña al fuego. “Torre Pacheco se ha levantado, están cansados de ver por qué calle van y a qué hora; los responsables de estos sucesos son PSOE y PP, que son los que han traído a los inmigrantes y han generado esta inseguridad”, ha expuesto el presidente de Vox en la Región, José Angel Antelo, denunciado en varias ocasiones por delitos de odio por parte de ONGS como Murcia Acoge.

La vicepresidenta de la Asociación Trabajadores Inmigrantes Marroquíes, Sabah Yacoubi, ha denunciado la situación exponiendo que “los linchamientos en Torre Pacheco no son justicia, son racismo, igual que en El Ejido hace 25 años, se persigue a inocentes solo por su origen”. Denuncia en la que coincide el periodista y divulgador sobre islamofobia, Youssef M. Ouled, que expone que estos episodios violentos son “el resultado de años de criminalización institucional y política de la población migrante, en particular de la magrebí, así como de explotación de la misma en condiciones inhumanas”. Esta deshumanización institucional es sobre la que ahora se asientan los discursos y las narrativas racistas y deshumanizadoras que pone en marcha la ultraderecha”.

Desde Podemos, su portavoz en Murcia, María Marín, ha denunciado “la manipulación de la ultraderecha, que de nuevo sale como buitre cada vez que hay una desgracia“ y pide a las instituciones regionales y estatales que impidan estas concentraciones de grupos neonazis. La persecución racista recuerda a lo acontecido hace 25 años en la localidad almeriense de El Ejido, uno de los bastiones de la ultraderecha junto a Torre Pacheco, en el que durante días la población persiguió a la población migrante empleada en las explotaciones agrícolas.

Un episodio de violencia racista que se incrementó por los mensajes de la ultraderecha y los medios de comunicación. Los grupos violentos proyectan seguir actuando los próximos días en una localidad donde la población está compuesta en un 30% por personas migrantes, en su mayoría empleados en labores agrícolas mal pagadas.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/murcia/ultraderecha-incentiva-ataques-racistas-torre-pacheco-moros-mierda


Apuntes sobre la crisis de odio en Torre Pacheco

Jose Mateos Martínez

Durante días, Torre Pacheco ha sido el epicentro de una tormenta mediática, política y social que ha puesto en evidencia lo peor —y también lo mejor— de una sociedad fracturada entre el bulo y la convivencia. La agresión a un anciano, convertida por la ultraderecha en excusa para desatar una caza de brujas, ha desatado una oleada de odio racista promovida desde redes sociales y grupos organizados, mientras la respuesta institucional se quedaba corta o llegaba tarde. Entre el ruido, las mentiras y la violencia, resurgen algunas verdades incómodas sobre cómo se manipula el miedo, cómo se distorsiona la realidad y cómo se instrumentaliza al inmigrante como chivo expiatorio. Frente a esa deriva, conviene repasar algunos hechos básicos y formular algunas ideas que, por evidentes, siguen siendo urgentes.

—Que en pleno siglo XXI haya quien considere una prueba irrefutable de culpabilidad un pantallazo de Facebook es como si volviésemos a creer en la caza de brujas porque lo ha dicho el cura del pueblo. Resulta incomprensible que cientos de personas compartiesen con entusiasmo imágenes de supuestas hojas policiales con los rostros y los nombres de los presuntos agresores de un anciano, difundidas desde cuentas anónimas y sin ningún respaldo institucional. Es imposible no sentir una mezcla de vergüenza y espanto al ver cómo se condena a personas con nombre y apellidos a un linchamiento digital (y quizá físico) por el simple deseo de un ultra de mover el tablero y que Vox sume un par de escaños más. El propio agredido ha dejado claro que fue una única persona, y no un grupo, quien le pegó, pero aún hay quien sigue difundiendo la falsa captura. Si esto no es una señal de alarma para invertir en educación, espíritu crítico y civismo, ya me dirás tú qué más necesitamos. Somos un país entero a merced de los vendedores ambulantes del odio.

—Viendo la cantidad de cabezas rapadas que pasearon su ira por Torre Pacheco ayer, uno diría que había más nazis de importación que murcianos. No es ninguna exageración: se organizaron por Telegram, se les animó desde los púlpitos digitales de Roberto Vaquero, Alvise Pérez y el mutante ese de Desokupa. Y se notó. Fueron a sembrar miedo y rabia como quien lleva confeti a un cumpleaños. Y la Delegación del Gobierno, tan campante, dejando que el desfile avanzase sin antidisturbios, pese a que el llamamiento había sido público, explícito y sostenido. Para los próximos días ya se anuncian nuevas «cacerías». ¿Esperarán a que maten a alguien para actuar?

—Hay gente que no sólo está podrida de odio: también necesita tratamiento psiquiátrico urgente. Miles de personas aplaudieron ayer en redes sociales un linchamiento, pidiendo la «reconquista» frente al moro invasor. Que vean en los inmigrantes que vienen a trabajar al campo —a menudo en condiciones cercanas a la esclavitud— una amenaza civilizatoria, dice más de su deterioro mental que de ningún supuesto peligro. Confunden jornaleros explotados con jinetes almorávides. España, para esta gente, no es un país: es una película de Santiago Abascal donde todos los que no se llamen Rodrigo Díaz son sospechosos.

—Por suerte, la mayoría de los españoles no se ve reflejada en esta caricatura. Les da exactamente igual que una mujer lleve velo, que alguien celebre el Ramadán o rece mirando a La Meca. Lo que quieren es vivir en paz. Y lo hacen. En un aula cualquiera es fácil ver a una chica con hiyab charlando con un chaval de camiseta de Nirvana sobre los deberes de mates, y eso es hermoso. Lo que quieren los fascistas, en cambio, es cerrar mezquitas, prohibir el aborto y poner crucifijos hasta en los pasos de cebra. Su problema no es el Islam: es todo aquel que no pase por el aro de su España en blanco y negro, donde no haya ni homosexuales, ni musulmanes, ni murcianos de izquierdas.

—Los ultras han encontrado dos armas para sembrar el odio contra los inmigrantes: la supuesta inseguridad y el mantra del «nos bajan los sueldos porque trabajan por cuatro duros». Sobre lo segundo, desmontarlo es de primero de lógica. Si tú, Vox, votas siempre en contra de subir el SMI, de reforzar los derechos laborales y de dar poder a los sindicatos para negociar mejores condiciones, ¿cómo puedes luego decir que los salarios están bajos por culpa del inmigrante? Los salarios están bajos porque hay negreros —y muchos en Murcia— que votan a Vox con la mano derecha mientras con la izquierda hacen firmar a sus peones contratos por mil euros al mes, doce horas al sol.

—En cuanto a la inseguridad, es más delicado. Porque sí, hay barrios donde es un problema real. Y si tú, que vives en un chalé con alarma, le dices a un obrero que vive en una calle llena de trapicheos y peleas que eso es un invento de la ultraderecha, lo único que haces es regalarle su voto a un fascista. No todo el que se queja de inseguridad es un racista. Muchos lo que quieren es poder dormir tranquilos. Por eso hacen falta más políticas de integración, sí. Pero también más policía. En Murcia, la local está desbordada. El PP no cubre las jubilaciones y hay un déficit salvaje de agentes. Eso sí, el centro de la ciudad, donde vive la élite, está bien cubierto. Se ve que allí sí hay inseguridad que importa.

Fuente: https://www.jotdown.es/2025/07/apuntes-sobre-la-crisis-de-odio-en-torre-pacheco/

One thought on “La ultraderecha incentiva ataques racistas en Torre Pacheco: “Moros de mierda””
  1. La ultraderecha incentiva ataques racistas en Torre Pacheco: “Moros de mierda”
    Aquí en Ñordostán se anuncia por todos los medios publicitarios la cacería nazi-fascista-terrorista-homicida-etc. de seres humanos por motivos racistas y es algo que pasa casi inadvertido, por así decirlo.
    Los nazi-fascistas-terroristas-racistas lanza un «a por ellos» de tipo racista y esto apenas se combate con todo el sobrepeso y obesidad mórbida de la ley de Ñordostán con lo que sí se «ajusticia» a algún honorable individuo por afear a los Borbones, por ejemplo, como si ni siquiera hiciera falta afear algo ya bastante feo, etc., etc., etc.

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