
Ya es tiempo de que entendamos que la lucha noviolenta es una opción factible para avanzar hacia un país regido por una energía social más poderosa que la de las armas destructivas.
A través de esta semana hemos querido explicarle a usted un poco más de los conceptos de la lucha no violenta, por medio de un estudio profundo y explicaciones que pueden hacer más conciencia sobre la imperante realidad del deber ser, que es no utilizar la violencia en la persecución de una auténtica democracia en nuestro país y refutar a diversos escritores actuales que han considerado sólo una lucha armada para rescatar a México.
En realidad es casi imposible esperar que estos capítulos puedan aclarar todas sus dudas con respecto a la lucha noviolenta, pero se ha hecho esperando que usted se interese en ella y pueda tal vez investigar más a fondo de qué se trata, y también dar un contexto más amplio de la importancia de los movimientos sociales del país que son criticados por un sinfín de medios de comunicación para lograr la descalificación de la gran mayoría, una vez más, una mentira que se repite muchas veces, como en los tiempos de Hitler, Mussolini o Franco y ahora en varias partes del globo -aunque se empeñen ciertos medios de comunicación en decir que la verdad es su premisa para defender su acostumbrado “rating”- siguen manipulando información y sobre todo infieren que los movimientos sociales y las acciones de resistencia civil deben ser descalificadas.
Gran falacia ha sido una vez más hacer creer que la extinción de Luz y Fuerza del Centro era indispensable, así como lo han difundido una gran cantidad de medios de comunicación, sino es que la mayoría, y aseverar que ganaban más de lo necesario.
Pudimos ver al secretario de Trabajo, Javier Lozano, de la administración usurpadora calderonista, criticando los sueldos de los 44 mil electricistas despedidos injustamente, cuando él mismo gana prácticamente 25 veces más que un salario de 6,000 mil pesos en comparación con cualquier electricista que laboraba en Luz y Fuerza.
La difusión de mentiras por la mayoría de los medios de comunicación es seguramente una de las armas poderosas con las que cuenta un gobierno que definitivamente no practica la democracia.
Remontándonos a Ghandi, cuando define la lucha noviolenta como “una fuerza más positiva que la electricidad y más poderosa que el éter”; significa que Ghandi veía esta resistencia como algo que requería una actitud rigurosa y científica en vez de una devoción piadosa o mística.
Construir una estrategia adecuada, identificar campañas y escoger métodos a seguir es crucial en la determinación de los resultados de todo tipo de conflicto; ya revisamos que primero existe una necesaria identificación y aceptación de que un conflicto existe.
Ahora bien ¿qué es una estrategia? Es la noción de cómo es mejor actuar, para alcanzar objetivos, dada la escasez de recursos o condiciones inciertas. La estrategia tiene que ver con determinar cuándo y cómo luchar y después decidir cómo alcanzar su efectividad para el logro de un fin específico.
Es muy importante entender que a pesar de la impresión que pueda tener ver las noticias, los movimientos noviolentos así como las campañas exitosas no están organizados de manera espontánea.
Las tácticas a su vez deberán estar ligadas directamente a metas intermediarias, las cuales fluyen de la campaña principal.
Existen más de 198 tipos de tácticas de acción no violenta documentadas y cada movimiento exitoso inventa nuevas. Pero como dijo Churchill “Por más bella que sea la estrategia, se debe ocasionalmente mirar los resultados”.
Los principales recursos de toda campaña de una lucha noviolenta son los recursos humanos, los recursos materiales y el tiempo. Los recursos humanos consisten en las personas que van a apoyar al movimiento a través de su trabajo colectivo, además de aportar habilidades y conocimientos siempre invaluables; por tal motivo la organización debe ser incluyente, encontrando nuestras afinidades y alejando más nuestras diferencias que obviamente son las que nos separan cada vez más en este abismo de clases sociales.
Si persistimos en encontrar nuestras diferencias como mexicanos y mexicanas hallaremos seguramente demasiadas, sólo revolucionando conciencias de que todos y todas necesitamos con urgencia defender los derechos porque no es un delito sino un deber, hará que esta nación renazca de la impunidad, violencia y miseria.
Los recursos materiales son los activos tangibles, ya sea el dinero, materiales, equipos de comunicación, propiedades y modos de transporte; la evaluación para asignar eficientemente estos recursos le permitirá al movimiento funcionar de manera opcional y bajo una represión.
Así el tiempo es un recurso finito, debe ser planeado y ser utilizado cuidadosamente para lograr una eficiencia óptima tanto de los recursos humanos como de los materiales. Resumiendo, una estrategia es un plan sobre cómo las metas y la visión serán alcanzadas; las tácticas y métodos específicos deben seguir la estrategia y deben ser evaluados realísticamente.
Un movimiento bien organizado tiene un mensaje claro, una comprensión extensa de sus capacidades y un compromiso para promover su mensaje a través de acciones públicas.
Las acciones, cómo lo explica Gene Sharp, caen en tres categorías, incluyendo la protesta y persuasión (como marchas, muestra de símbolos, vigilias etc.), la no cooperación (como el boicot de productos, una huelga etc.), y una intervención (como plantones, huelgas de hambre, bloqueos, etc.). Así cada acción pública deber ser parte de un esfuerzo o campaña más grande.
El olvido de los voluntarios pasivos en movimientos alternos a un movimiento principal es un error en las organizaciones de cualquier movimiento pacífico, ya que todos los voluntarios son cruciales para un movimiento fuerte, es necesario reclutar de manera continua a aquellos que estén interesados en el grupo o tema; constantemente involucrar a los afiliados potenciales aunque no sean capaces de estar involucrados directamente, es sumamente importante para el éxito de una campaña a largo plazo, por tal razón mantener a las personas activas, motivadas y cerca del grupo es una tarea ardua y necesaria.
Se preguntará usted qué es lo que hace a las personas unirse a un movimiento social de resistencia civil pacífica como el movimiento liderado por Andrés Manuel López Obrador.
Las razones son diversas pero hay algo en común, las personas disfrutan ser parte de algo que consideran importante, y una lucha pro Reforma que tiene por objetivo cambiar nuestra comunidad nos parece importante. Además de todas las razones éticas, humanas y sociales del movimiento de AMLO, para todos esos millones de mexicanos y mexicanas, la posibilidad de influenciar ha revitalizado la perspectiva de los millones de pobres en el país, de que un cambio es posible, que sí se puede transformar al país a través de la organización del pueblo; en sencillas palabras, les ha dado esperanza.
Numerosos ejemplos de la lucha noviolenta demuestran que esto es posible, seguramente requiere arduo trabajo y organización, no será una cuestión de suerte divina, será una decisión que México necesita tomar.
Movimientos recientes de la lucha noviolenta han depuesto exitosamente regímenes autoritarios, a la vez que lograron que tropas internacionales salieran de los siguientes países: Serbia en el 2000, Georgia en el 2003, Ucrania en el 2004 y Líbano en el 2005.
Analizando estos puntos pondremos de ejemplo a Colombia y así explicando con razón el temor de muchos historiadores, de que México se pueda convertir en otra, con el anunciado Plan Mérida.
La guerra civil de más de 30 años en la que Colombia se ha visto inmersa ha sido combatida de manera violenta generando muerte y terror entre la población civil, sindicalistas, periodistas e intelectuales quienes son víctimas por las fuerzas del orden.
Los ejércitos nacionales de Colombia también reciben apoyo de Estados Unidos para combatir paramilitares y guerrillas; estos paralelismos entre la actual “cooperación estadounidense” con México y Colombia, solicitada también por el usurpador de la presidencia de la República Calderón Hinojosa, son por demás alarmantes e inaceptables.
Otro territorio escénico del combate violento es Afghanistan: A pesar de los miles de efectivos de la OTAN, y militares enviados por Barack Obama, el conflicto armado perdura en muchas partes del país y la exportación principal de este país sigue siendo por desgracia la heroína.
Un ejemplo más del fracaso del uso de la violencia para los fines políticos es Irak: Ni siquiera las cien mil unidades que ha sido desplegadas en Irak han podido impedir los ataques terroristas y guerra civil que ha costado miles de vidas norteamericanas e iraquíes.
Ya es tiempo de que entendamos que la lucha noviolenta es una opción factible para avanzar hacia un país regido por una energía social más poderosa que la de las armas destructivas.
A todos nosotros que estamos comprometidos y dispuestos a dedicar nuestro tiempo y energía a la lucha no violenta con el fin de construir un futuro mejor en nuestro país, para restablecer la justicia y la paz social porque es necesaria en un país que sustenta ser democrático.
Para esto el uso de métodos de lucha estratégica noviolenta difunde entre los activistas muchas de las habilidades esenciales requeridas para trabajar en sociedades democráticas, así como la lucha noviolenta es una alternativa realista al uso de la violencia, sobre todo cuando la historia nos demuestra los cambios sociales obtenidos que han producido soluciones más positivas y duraderas que las que producen los métodos violentos. Como expresa Freddy Cante: “La sola idea de hacer insurrecciones no armadas es oxígeno para la imaginación en América Latina”.
La impunidad que respira Ciudad Juárez, su dolor e indignación por la muerte de jóvenes, mujeres y hombres – aunque tal vez aquí en la tierra del Mayab nos parezca lejano y no vivible- es motivo suficiente del despertar de una conciencia nacional de repudio a la violencia y sobre todo de la búsqueda insaciable de otras alternativas y más aún su aplicación.
La necesaria solidaridad al SME, Cananea, así como la exigencia de la libertad a los presos políticos injustamente encarcelados, y el apoyo a campañas pro defensa de nuestra soberanía nacional, no son movimientos violentos que buscan la desaparición de la democracia como los medios nos inculcan, son movimientos que buscan restablecer el orden a través de la justicia social, el no apoyarlos significa también condenarlos, aun conociendo la nobleza de sus causas.
Desde el 1 de abril se inició una combativa marcha desde Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Más de 500 campesinos, indígenas, sindicalistas y maestros iniciaron una marcha hacia el Distrito Federal que llegará el 10 de abril. Protegerlos y ayudarlos en el camino con agua y alimento será sin duda una muestra de auténtico amor cristiano muy predicado en estos días.
La necesidad de recuperar la lucidez y rescatar el afecto es también una reflexión obligada sobre la ética de la solidaridad, en una aguda meditación del evangelio más importante de Jesucristo: El amor.
Páginas web más sobresalientes sobre el estudio de la lucha noviolenta.
– 1. www.canvasopedia.org
– 2. www.nonviolent-conflict.org
– 3. www.aeinstein.org
– 4. www.yorkzim.com
– 5. www.usip.org
Las fuentes escritas:
De la Dictadura a la Democracia (Gene Sharp, 2002,2003)
On Strategic Nonviolent Conflict: Thinking about the fundamentals (Robert L Helvey, 2004)
A force More Powerful: A Century of Nonviolent Conflict (Peter Ackerman & Jack DuVall, 2000).
Propaganda: The formation of Men´s Attitudes (Jacques Ellul, 1973).
Waging Nonviolent Struggle: 20th Century Practice and 21 st Century Potential (Gene Sharp, 2005).
[México] La lucha Noviolenta. Parte II. Una fuerza más poderosa: sus mitos y realidades