
(Traducción del Solidaridad Obrera 341)
Desde que se empezaron a construir barcos-fábrica y cámaras de ultracongelado para los pescadores de alta mar, ha hecho un gran salto la industria pesquera del Estado Español, siendo este tradicional imperio uno de los principales países pesqueros del mundo, es decir, uno de los principales piratas del ecosistema.
Por mencionar los principales grupos empresariales que en España conforman un grupo de poder determinante de la política internacional del Estado, podemos decir que entre PESCANOVA, FREIREMAR, AMASUA, IBÉRICO DE CONGELADOS, PEREIRA, BANCHIO, JEALSA RIANXEIRA, CALVO, FRINSA DEL NORTE , GARAVILLA y pocos más, se comen buena parte de los océanos de todo el mundo con sus 800 barcos de intervención internacional, aparte de los 16.000 que siguen limpiando nuestras costas.
Cada año estas pocas empresas extraen más de medio millón de toneladas de pescado (500.000.000 Kg.), en un negocio que ya mueve 34.000 millones de euros anuales.
Los principales colectivos inmigrantes que desde hace un par de décadas vemos venir de África hacia nuestras tierras, nos explican que en su casa no hay trabajo, y en sus costas se acabó la pesca. El pescado no llega a la costa porque que el Estado Español ya hace tiempo que establece «acuerdos» con gobiernos como el de Marruecos, Argelia, Senegal, Nigeria o Gambia, según los cuales los barcos-pirata de capital español pueden hacer lo que les plazca y sin restricción en sus aguas.
Pero incluso en las costas africanas se está acabando ya el pescado para los grandes barcos, y deben recurrir a las últimas grandes reservas del mundo, situadas principalmente en el océano Índico.
Las costas de Somalia ven pasar cada día por sus costas del océano Índico los buques de los países ricos cargados de todo tipo de recursos naturales, logrados después de colonizaciones, guerras y golpes de estado teledirigidos. En la misma Somalia los países de la OTAN estuvieron introduciendo armamento para alimentar la guerra contra el comunismo del país vecino, Etiopía. Desaparecida la influencia económica y militar de la URSS en la zona, Somalia se encuentra todavía en guerra y con milicias armadas hasta los dientes.
Sea cual sea la oposición, el capital necesita recurrir a la fuerza de la violencia para seguir robando todo, y desde hace unos meses que la prensa nos ha preparado para justificarse la intervención militar directa del Ejército Español.
Resulta que varios soldados y guerrilleros de Somalia han decidido «robar al ladrón» asaltando los barcos del Norte, y ahora los ejércitos más interesados (Francia y España) corren para proteger los intereses que ya sabemos.
Compañeros, compañeras, aunque venga del Océano Índico, todos los peces llegan cada vez más pequeños. Con ello quiero lanzar un mensaje a la vez pacifista y naturista: PASA DE LA CARNE!