El pasado 25 de marzo murió un joven de 21 años de un balazo.

No es es una noticia neoyorkina del Bronx, ni de la franja de Gaza,ni de la lejana África, no.

Una sola bala hizo falta para que la parca cortara el hilo de la vida de Alejandro Jiménez Cruz.

Dije que este chaval era doblemente “caballero”: una por pertenecer desde noviembre al cuerpo militar de la Legión, o sea, un “caballero legionario”. Y el otro título de caballero lo obtuvo como jugador de rugby.

Yo también lo fui y siempre presumí de aquello de que “el rugby es un deporte de rufianes jugado por caballeros”. En este deporte hay mucho contacto pero en modo alguno le deseas ningún mal al rival. Cuando te lanzas corriendo con toda tu alma sobre el que lleva el balón no pretendes hacerle una luxación ni romperle el coxis, es más, luego ese rival estará brindando contigo en el tercer tiempo del partido.

Este chico se metió a militar y murió estudiando. Que triste. Maniobras con fuego real.

El ser practicantes del mismo deporte me ha acercado a este zagal y me ha obligado a cierta reflexión, pero también lo ha hecho el que muriera a pocos kilómetros de donde vivo.

Si vas al pueblo de Agost y preguntas:- ¿Qué son esos ruidos? ¿Hay fiesta?- puede ser que te respondan que no, que son los militares “cremant diners” (quemando dinero).

Pues sí, soy vecino de un lugar donde se realizan juegos de guerra, juegos donde no desear ningún mal al rival no está contemplado. …”no se han hecho los misiles para no explotar”…dijo el poeta.

Noticias de muertos a balazos llegan a los noticiarios desde Oriente Próximo, desde la lejana África o desde repúblicas bananeras maduras. Pero ¿muertos a balazos en Alicante? No me suena.

El que la vida malograda por un balazo sea la de un joven chaval de 21 años, jugador de rugby y caído en el pueblo de Agost, en la montaña que veo desde mi ventana, todo esto me acerca a la guerra, me la trae a la puerta de casa y se me pone la carne de gallina.

La bala en cuestión, la que ha matado a Alejandro es una 5,56 mm y fue disparada por un fusil HK. Gracias a esta anónima bala Alejandro Jiménez Cruz, chavalote de 21 años, ha recibido la Cruz al mérito militar. Gracias a esta bala una familia llora a su hijo.

Para ésto se fabrican las balas. Los jóvenes estudiantes militares se preparan para usarlas hábilmente y para que otras familias lloren por sus hijos en el Oriente Próximo o en la lejana África o en cualquier república madura que se tercie.

Una bala, sólo una bala, basta para matar a dos caballeros, a un hijo, a un chaval y a un jugador de rugby paisano nuestro.

El caso es que se desconoce al autor del disparo, ha sido un accidente laboral.

Lo que sí se sabe es quién pagó la bala y al asesino que sin querer la disparó.

¿Que quién pagó la bala?

Fuiste tú.

Un año más da comienzo la campaña de objeción fiscal al gasto militar, OFGM, en la que se trata de denunciar lo absurdo, irracional, cruel e inhumano que es el gasto militar.

Este año en la objeción se está pidiendo desviar 1 euro de lo que hacienda destina a la “defensa nacional” para una causa justa. Arrebatar 1 euro al gasto criminal.

Puede parecer un acto inútil, 1 euro, una pose de hippies pacifistas, 1 euro, ganas de dar la nota, 1 euro, cosas de perroflautas, 1 euro….

….Pero, ¡atentos!..

1 euro es el precio de una bala.

Una bala menos es una vida más.

mhjemvojohpcleeeo.jpg


Ver también:

Muere un legionario en unas maniobras con fuego real en Alicante

15536110669844.jpg

El joven fallecido con la pelota en un partido de rugby. DEP. (Foto: El Mundo).

One thought on “Muerte de un joven dos veces caballero”
  1. Muerte de un joven dos veces caballero
    Estupenda reflexión. Hay que lamentar la muerte de esta persona quien, muy posiblemente, eligió la profesión de la violencia sin haber podido medir bien todas sus implicaciones. De la misma forma que, como bien se dice en el artículo, mueren muchos seres humanos en Próximo Oriente y otros lugares del planeta, víctimas del militarismo que aquí tendemos a querer ver como una profesión más. Cuando es otra cosa, desde luego, mucho más siniestra de lo que parece y apostamos por valorar.
    Lo dicho, una buena reflexión y que descanse en paz este muchacho.

Responder a Pablo Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *